
Iba esta mañana en el metro de Santiago, y debiendo esperar un rato para que pase el carro he empezado a fijarme en los anuncios que me rodeaban. No, no eran anuncios con frases, ni siquiera con palabras. Eran imágenes. 1,2,3, hasta 6 anuncios diferentes habían en aquella parada de metro. Y en todos salía un cuerpo de mujer. No de mujer liberada, no. Sino de mujer objeto, insinuando sexualmente, de una forma muy provocativa (ombligo y escote, sí, pero enseñando poco y con poca clase). Apetecible para el ojo del macho, del empresario salvaje, en fín. Eran cuerpos perfectos, pero fríos. Sonrisas por dinero. Un mero papel con una representación fotográfica fijada bajo un prisma ideológico determinado, de lo que es y debe ser la mujer, pensaba yo.
Pensé un poco más y asocié esa imagen a machismo, a celos, a pegar a la mujer, a no respetarla y a obligarla a estar como lo que sale en las fotos, es decir asociarla al gusto del macho y asociarla a productos de compra: los unos para los machos (auto), los otros para las hembras (yogurh dietéticos, vida "sana", moda). Y de repenté me fijé en las mujeres del metro. Chicas normales, mujeres trabajadoras, independientes o que luchan para serlo, lectoras de diarios y libros, nada insinuantes, y mucho más bellas y humanas, sin duda. La mujer auténtica, que no está aquí para posar como un objeto sexual, sino que viene con las ideas más claras .

1 comentario:
Al leer tu comentario, lo primero que se me viene a la cabeza es: que bacán él, piensa distinto al grupo de machos que mira escotes, potos y piernas. Pero pasan sólo segundos, cuando digo ¿qué tiene de malo ser mujer objeto?, ¿a quién le hacen daño?.
Creo que he estado en ocasiones, en que féminas han hablado de lo regia de tal o cual mina, de lo puta que puede ser la tal y lo bajo que puede haber llegado por ejemplo, la geisha, pero si lo pensamos bien, me afecta?.
La sociedad en la que vivimos suele enrrostrarnos los malos comportamientos y acciones que pueden cometerse. Se critica a un gay por mostrar a su pareja en público, se analiza determiando escándalo como un caso que entra todos los días a la tv y se apodera de la cotidianidad de cientos de chilenos. Se habla sólo de la mujer y los hombres qué?.
Creo que las pegas son las pegas, que cada cual tiene la suya o lo está buscando. Siento que tenemos opciones para estar en un lugar realizando cierta gestión, primero el pago es bueno, segundo nos agrada y si eso se traduce en que se unen ambos componentes; la raja. El tema es cuando eso no sucede y se hace algo penca por pocas lucas.
Siento que estas chicas no deben estar tan tristes en sus pegas, al menos en las publicidades se rien, quizás los ceros a la derecha logran hacer fingir sonrisas, pero al menos es el tránsito que tienen en esta vida.
Lo que respecta a mí, sigo leyendo libros y hago diarios para ser feliz, pero no a la negación, hay momentos en que todas queremos, en especial en la privacidad, ser mujeres objetos.
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